miércoles, 12 de enero de 2011

N.15 Brasilia CIUDADES  IMAGINADAS, CIUDADES REALIZADAS. Desde Al Rawda  a la Estación Espacial Internacional.



Brasil es sin duda alguna un fenómeno social en el ámbito mundial, su inmenso territorio, la riqueza natural, la mixtura de sus habitantes, entre otros factores generan esta tierra tan especial heredera de los antiguos americanos, los portugueses y los negros además de las migraciones que allí se han dado desde todo el mundo.
Una vez colapsadas las antiguas capitales en Río de Janeiro, y Salvador de Bahía el gobierno pensó que lo más adecuado para administrar el país de una forma razonable y en medio del auge modernista y con Chandigarh  a la vista, la elite política del país pensó en este asentamiento para mostrarse a las demás naciones y así elevarse como un país moderno a la altura de las potencias mundiales.
Brasilia se constituye en un instrumento duradero para el desarrollo del interior de Brasil. La ciudad no puede entenderse sin el entorno territorial que le da sustento, por ello esta ciudad prevista busca instalar definitivamente el orden político, además busca actuar como un detonador para la idea de desarrollo de aquel momento cuyo propósito era simplemente de extracción de materias primas.
A diferencia de las ciudades de nueva planta como se dice en España a las nuevas ciudades y pueblos planificados, Brasilia no surge ni de una catástrofe natural, ni de una guerra ni de una división del país, por el contrario emerge del crecimiento económico que toco también al país en los maravillosos años cincuenta, después de la posguerra y en medio del auge de materias primas.
Mientras que Le Corbusier plantea que su construcción en Punjab tiene por metáfora el cuerpo humano en la brasilera la ciudad tiene la forma de un avión[1], en el eje central se ubica los edificios de gobierno, en las alas se ubica los barrios con sus megamanzanas autónomas, en el lugar de la cabina se localiza la plaza de los tres poderes, cuyo edificios son verdaderas esculturas.
Han surgido ciudades satélite para sustentar este asentamiento, las cuales carecen de todo tipo de servicios públicos creando una paradoja en la cual la deslumbrante ciudad está rodeada del mismo desorden y miseria a las cuales trataba de erradicar del panorama social. Y es que miles de obreros generaron asentamientos y campamentos que se volvieron permanentes sirviendo a la ciudad administrativa.
A la cabeza de la ciudad con forma de pájaro se encuentra la plaza de los tres poderes en la cual se ubican los edificios icono del conjunto urbano, de allí parte el eje monumental en el cual se ubica un parque alargado que remata en el centro comercial donde se ubica el corazón de la ciudad, al final del cuerpo del pájaro en la cola se ubican el ayuntamiento y la estación del ferrocarril. Desde el corazón parte el eje norte-sur residencial en el cual megamanzanas autónomas y con su propia identidad barrial forman las alas de esta figura voladora.
La ciudad se localiza en las inmediaciones del lago artificial de Paranda, un reservorio creado por la mano humana para surtir de agua a la ciudad nueva, el terreno donde se ubica la ciudad tiene forma de “V” en la base de esta se ubica el palacio de Jaburu, sobre el eje central y cerca se localiza el palacio de la Alborada. Alrededor del lago han emergido numerosos asentamientos de todas las condiciones económicas y de servicios, aunque esto era previsible pues fue lo mismo que le ocurrió a Río y a Salvador en el siglo XX cuando comenzaron a ser ineficientes como capitales ya que estas dos ciudades eran al mismo tiempo capitales de Brasil.
Detrás de las alas aparecen los grandes parques urbanos a cada lado del eje se ubica un cementerio, el parque de atracciones, la pista del autódromo; la zona de camping y el zoológico se ubican en un lado. A esta ciudadela se la denomina el plan piloto.
Sin embargo a diferencia de Chandigarh, Brasilia no puede crecer manteniendo la forma del avión, por lo cual no hay continuidad con el urbanismo exterior siendo resultado de esto una arquitectura show sin coherencia territorial.
Su construcción no se decidió a consecuencia de un ramalazo de entusiasmo popular, ni es tampoco un alarde de la capacidad de los arquitectos, sino que es el fruto de una voluntad política determinada que trataba de resolver, con un acto sustancialmente autoritario, las contradicciones económica-sociales del país.[2]



La nueva ciudad posee un carácter monumental y moderno ya que los edificios basados en el protocolo del movimiento y la arquitectura moderna, incluso el urbanista Lucio Costa y el arquitecto que desarrolló los edificios Nie Meyer invitaron a Le Corbusier para definir ciertos aspectos del planteamiento.
Los edificios emblemáticos se localizaron de forma que fueran referentes urbanos siempre presentes en el horizonte formado por la gran plaza de los tres poderes.
Resalta la magnitud de los edificios y su carácter escultórico, algunos de ellos están conformados por sólidos regulares y otros tienen un lenguaje que es francamente voluptuoso, ondulante, y recuerda los muebles de la época. Brasilia ha sido desde entonces un referente muy importante de la planificación urbana moderna que busca generar entornos ordenados por la voluntad y la razón.
Mauricio Uribe. Editor
Nota crítica
L’ Atelier 47” + Urbanitas® + CUPULA & Partners a-j
Una cosa es hablar de los carnavales, otra cosa muy diferente es ir allí y vivirlos, en el Carnaval de Riosucio se experimenta por un lado el fin de la navidad y el inicio del año, pero de una forma muy singular debido a que esta fiesta solo se realiza cada dos años.
El desfile que acompaña al diablo se sitúa a las afueras de la ciudad, entonces las comparsas formadas por familias que diseñan sus propios atuendos de diablo y con los cuales se diferencian son seguidos por diferentes conjuntos de músicos que entonan canciones festivas mientras desfilan hacia el parque por una calle muy pendiente.

Pero hay que salir desde Medellín y atravesar el torrentoso cañón del Rio Cauca, pasando por Minas, Versalles, Santa Bárbara, La Pintada, La Felisa, Supia Quiebralomo y Guamal; orientados además por las ruinas del ferrocarril y a la lejania alguna estaciones del tren en estado de abandono, para llegar a Riosucio un pueblecillo de bareheque y concreto con dos plazas que denotan la jerarquía social de sus habitantes.
Los habitantes de la carretera derivan su sustento principalmente del transporte dedicándose al mismo tiempo al comercio informal de dulces, obleas, rosquillas frutas, bebidas entre otros, al mismo tiempo al servicio de restaurantes pero también a la mecánica y a la minería.

Dos iglesias se enfrentan, la de los ricos y la de los pobres, la antigua y la nueva, y para sortear esta división que habría podido tornarse en violencia, los sacerdotes católicos inventaron hace mucho las fiestas, pero se coló el diablo, algunos dicen que se trata de una cuestión de sincretismo religioso que logro filtrarse y que esta fiesta ha sido una constante desde tiempos prehispánicos.
Si vas allí no dejes de subir al cerro Ingruma donde hay una pequeña capilla en la que se enciende una vela en honor del señor oscuro al lado de enorme cruz blanca donde los satánicos se desnudan para vivir una experiencia sensible queriendo tal vez complacer al demonio y que su presencia se revele.

Al viajar al Carnaval de Riosucio se encuentra uno con los indígenas, no sabe uno muy bien qué hacer, si saludar, hacer un guiño, seguir en silencio, o invitar a un trago, los negros también hacen presencia en la población y por supuesto en esos días viene gente de todo el mundo, los niños se vuelven como diablos ávidos en medio de la euforia y la mente revela los efectos diabólicos de tomar mucha chicha.
Hay en el carnaval una como intención de alcanzar una cúpula que no se concreta, hay un deseo sexual en el aire, un erotismo tremendo, gentes que pasean miran con ojos ávidos de encuentros estimulantes, la variedad de las gentes solo aumenta tal sentimiento.
Como una actividad que refuerza los carnavales esta la bulliciosa corraleja donde se bate al toro, pero es el diablo y su llegada al parque de arribas, al viejo o que marca uno de los momentos más importantes de esta celebración. Licor de chicha, aperitivo de anís, raros aguardientes, y pólvora acompaña los siete días del las festividades.
Todos tienen unas balacas plásticas con cuernos rojos que se encienden por medio de unas pilas, parece como si el mismísimo infierno se hubiera volcado con todas las cortes celestiales del bajísimo, diablos como nobles y otros de menor categoría pueblan las fiestas y las noches.
Todos en Rio sucio creen ser el diablo o que alguien más lo es, se percibe en el ambiente la presencia del diablo, mas no de uno malévolo, si no de otro del que se esperan maravillas y milagros raros, la gente te mira y pregunta ¿será este el diablo?


[1]En busca de la ciudad ideal. En Rev.: Muy especial. Nº 50 nov-dic. España.  2000.

[2] http://www.portalplanetasedna.com.ar/brasilia.htm

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